La mujer y sus ciclos biológicos a lo largo de la vida
- 25 feb 2025
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Janetti Signorelli Sentis. Phd en Ciencias Biológicas.
Mujer, madre, amiga, con una gran capacidad de amar.

Como mujer en la vida tenemos 3 grandes cambios.
Soy Janetti Signorelli Sentis, mujer, madre, amiga, con una gran capacidad de amar.
Soy bioquímica de profesión, y tengo un Doctorado en Ciencias Biológicas con mención en Reproducción. Trabajo como académica de la Universidad de Antofagasta, enseñando Bioquímica, Embriología y Ciencias Biológicas a estudiantes de carreras del área de la salud. He estudiado por muchos años al espermatozoide y al ovocito de mamífero (humano y ratón), y así nace mi pasión por lo maravilloso que es el cuerpo humano y la capacidad que tiene de adaptarse y cambiar en relación con su entorno. Actualmente, soy educadora en métodos de fertilidad natural y tengo una especialización en salud menstrual y hormonal.
Tengo dos hijos maravillosos, una hija de 29 años y un hijo de 22 ambos son mi motor y mis maestros. Cada uno me ha enseñado muchas cosas que me llevaron a iniciar hace 5 años, un proceso de cuestionamiento a mi vida y por ende a un profundo trabajo de autoconocimiento que me llevó a contactarme con mi interior, con mi naturaleza de mujer, con mi energía femenina y con mi ciclicidad. Estos cuestionamientos me impulsaron a iniciar un proyecto para enseñar, apoyar y acompañar a mujeres a conectarse con su ciclicidad y con cada una de las etapas que tenemos en esta vida como mujeres.
Somos mujeres y somos cíclicas, pasamos por 3 grandes cambios que nos dan vuelta las hormonas y funcionamiento de todos nuestros órganos (cerebro, corazón, intestino etc.). El primer gran cambio, viene con la llegada de la menstruación y el ciclo menstrual y se nos ha enseñado que su único fin es procrear, sin embargo, la función que tienen las hormonas de este ciclo impacta en muchos ámbitos. Dado que no conocemos como funcionan y no conocemos como nos impactan en el cuerpo y en la mente, hemos decidido que estas no nos sirven, que nos molesta y hemos preferido erradicarlas lo más posible de nuestras vidas. ¿Pero cuan distinto sería su pudiéramos conocer nuestros propios patrones de cambios durante el ciclo y por lo tanto usarlos para nuestro beneficio, nuestra energía, nuestra productividad y nuestra toma de decisiones?.
Nuestro segundo gran cambio es el embarazo, en el cual no sólo cambia nuestro cuerpo, nuestras hormonas, sino que también cambia nuestro cerebro para poder dar vida, sostener, enseñar a un otro que es una parte de nosotras mismas. Cuando la gestación termina ésta nos deja una huella para siempre, pues nada vuelve a ser igual.
Nuestro tercer cambio llega con la menopausia, definida como el momento en que llevamos 12 meses sin menstruar, y que se produce porque el ovario deja de producir nuestras hormonas sexuales, estrógeno y progesterona. Pero esto no ocurre de una sola vez, sino que es un proceso fluctuante y lento que puede durar hasta 10 años. El descenso de la producción de estas hormonas produce múltiples cambios tanto físicos como sicológicos. Es un periodo de ajuste, que nuevamente vivimos desde lo negativo, sintiendo, a los 50 años, que nos llegó “el viejazo”. Sin embargo, como hoy día la expectativa de vida es más de 80 años, esta idea está lejos de ser verdad.
La llegada de la menopausia nos invita a mirarnos, a hacernos preguntas difíciles, a conocernos porque dejamos de centrarnos en el otro, ya no hay que cuidarse para evitar un nuevo embarazo, por lo cual podemos ser libres, no sólo sexualmente, sino que psicológicamente y es el momento preciso para contactarnos con lo que realmente somos, con lo que realmente queremos. Podemos hacer de esta nueva etapa, la mejor y más productiva de nuestras vidas. Podemos renacer!!!.
Es mejor si todos estos cambios los vivimos en comunidad. Hoy los círculos o comunidades de mujeres se han expandido, producto de la necesidad de compartir nuestras experiencias, nuestros objetivos y nuestra necesidad de vincularnos. Existen muchas comunidades cada una con distintos objetivos, pero la primera gran comunidad es la familia y las amigas, dos comunidades que han sido fundamentales para mí a lo largo de mi vida. Mi madre fue un tremendo apoyo a pesar de las diferencias que teníamos, siempre estuvo a mi lado, mi pareja también fue un gran apoyo en distintos momentos y recientemente tíos y tías y primos fueron fundamentales para sobrellevar la enfermedad y la muerte de mi mamá. Hoy mi máximo apoyo son mis hijos. En términos de comunidades de mujeres pertenezco, Brillando Unidas (BRiU) y un círculo de economía circular con el fin de lograr los sueños de cada una.
Desde la biología somos animales sociales, desde nuestra humanidad y nuestra naturaleza femenina somos personas que buscamos y necesitamos pertenecer a un grupo y vincularnos desde las emociones, lo que nos proporciona paz y mucha felicidad. Ser y hacer comunidad de mujeres no es actual, es algo que dejamos de hacer y que hoy estamos retomando para volver a nuestras raíces ancestrales, para Re-conocernos y Reconocernos, lo que significa darnos un reconocimiento por todo lo hacemos y el volver a conocernos y a conectar con nuestra esencia y con nosotras mismas. Lo que conlleva aceptar como propio de nuestra naturaleza la menstruación, el embarazo y la menopausia.
Somos cíclicas, como muchas cosas de nuestra tierra, por lo tanto tenemos un poder que aún no conocemos…
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