top of page
Buscar

Hablemos de la Culpa

  • 11 mar 2025
  • 2 Min. de lectura

Bárbara Brunetti, Ingeniera Civil Mecánica, con más de 11 años en minería.





¿Te ha pasado que la culpa se hizo más presente desde que eres mamá?



Soy Bárbara Brunetti, Ingeniera Civil Mecánica, con más de 11 años en minería. Hoy, en un receso laboral, me dedico a ver crecer y disfrutar a mi hijo de 2 años. Crecí en una familia católica y me rodeé de un mundo masculino por mi carrera, lo que me invitó a trabajar esta emoción tempranamente.


¿Te ha pasado que la culpa se hizo más presente desde que eres mamá?


Creía haberla trabajado, pero la maternidad la reactivó con fuerza. Como explica Norberto Levy, la culpa es una señal de alerta que aparece cuando actuamos en contra de nuestras normas internas, como una luz en el tablero de un auto indicándonos incoherencias que debemos atender.


Al convertirnos en madres, absorbemos nuevas reglas sin cuestionarlas, muchas veces sin evaluar si son realistas o si realmente nos acercan a la vida que queremos. Algunos ejemplos de estas creencias comunes son:


  • "Debo sostener una crianza respetuosa para criar adultos sanos", sin definir qué significa ni hasta qué punto debo cuidar de mí misma.

  • "Nadie mejor que yo para cuidar a mi bebé", haciendo que el trabajo parezca incompatible con la maternidad.

  • "Si yo salgo, mi pareja también debería", como si el disfrute necesitara justificarse.


    Entonces, te propongo algunas ideas que pueden ayudarte a lidiar con la culpa y usarla a tu beneficio para corregir conductas más que sentirte sumergida en la emoción y paralizada para el disfrute:


  • Revisar y reformular normas: Ajustarlas a una versión más alineada con tus deseos. Por ejemplo: "Mi hijo está bien cuidado en el jardín, eso le permite ganar autonomía y a mí me permite trabajar y sentirme plena."

  • Conversar con tu pareja o personas cercanas: Identificar qué genera culpa, qué normas están en juego y evalúen cómo gestionarla para mayor bienestar mutuo.

  • Crear y nutrir una red de apoyo: Compartir experiencias con otras mujeres ayuda a validar sentimientos, encontrar perspectivas y sentirnos sostenidas en la crianza. En mi caso siendo puerpuera me uní a un grupo donde hacíamos tertulias para compartir puntos de vista, plantear inquietudes o miedos y juntas apoyarnos para encontrar el camino que nos permita ser mujeres y mamás realizadas


Te invito a cuestionar, conversar y compartir. La culpa no tiene por qué paralizarnos; puede ser una guía para construir una maternidad más libre y auténtica.






 
 
 

Comentarios


Subscríbete a nuestro Newsletter

bottom of page